Javier Segura "El sol desde oriente: Selected & unreleased recordings (1980​-​1990)" (Passat Continu, 2017)

Algunos de mis discos favoritos pertenecen a esa orbita de reediciones que nuevos -y no tan nuevos- sellos locales han puesto a disposición del "gran" público durante el transcurso del año que pasó. A la excelente reedición de discos como el del Sueño de Hyparco a cargo de Urpa y Musell ahora habría que añadirle la reciente recopilación editada por el sello Barcelonés Passat Continu de la obra del genial Javier Segura, un músico de Santa Cruz de Tenerife cuya enigmática carrera musical ha sido -al menos para un newbie como yo- un gran descubrimiento.

El sol desde oriente: Selected & unreleased recordings (1980-1990), recopila –como bien describe el título- canciones que representan distintas etapas de la discografía de Javier Segura. La galaxia sonora de este espíritu libre Tinerfeño ya desde los setenta se presentaba como una batalla continua contra los estereotipos y la definición de un estilo era lo que menos parecía interesarle al músico de las islas. Tras escuchar el LP uno tiene la sensación de que Javier lo debe haber pasado muy mal en esos días intentándole explicar a la gente de qué iba su música, ya no solo porque el tío pareciera haberle hecho más ojitos a John Hassell y Asmus Tietchens que a la movida Madrileña sino porque sus canciones se despiden como fuegos artificiales en el cielo proyectándose hacia a una multitud de direcciones, característica que por cierto hace de este disco una aventura imparable de emociones leves, es de esos LPs que se sientan contigo una tarde nublada y te acompañan hasta bien entrada la noche.

Me gusta pensar en Javier Segura como el vecino del segundo de una madre de familia demasiado ocupada con las labores de la casa como para quejarse del ruido de algún sinte analógico, o el de un soundscape acústico o el de algún paisaje contemplativo desplegado imaginariamente en una cala incógnita de Ibiza (muchas cosas pasan en este disco tíos). La música de Javier Segura tiene la virtud de hacerte viajar a un lugar donde los cinturones de seguridad están demás y los paisajes cotidianos cobran un sentido casi espiritual.

Alguien me dijo alguna vez de que los OVNIS somos nosotros mismos viajando al pasado para ver en qué preciso momento se fue todo a la mierda, me pregunto si la música de Segura no sería en realidad el encargo de unos de estos viajeros en el tiempo y todos estámos haciendo un poco el tonto con estos hits retro-futuristas inversos y atemporales.